Buscamos respuestas útiles a preguntas reales. Los controles editoriales se centran en contrastar datos y fuentes, cuidar las traducciones y escribir de forma clara, sin relleno.
Usamos herramientas de IA como apoyo para borradores, traducciones y algunas ilustraciones. Una respuesta de IA no cuenta como fuente. Las imágenes generadas deben identificarse como ilustraciones y no presentarse como prueba de una visita.
La revisión humana puede ayudar con temas sensibles o correcciones. Cuando corregimos un dato importante, también revisamos la versión en el otro idioma.